Nada es lo que era
Hace un año que no me da por escribir. No he tenido tiempo
material ni mental para ello, pero al ver mi última entrada escrita hace poco
más de un año me ha dado por pensar.
Al leerla me he dado cuenta de lo mucho que se puede cambiar
en un periodo de tiempo tan corto. Sigo pensando igual, pero mi vida ya no se
parece en nada a lo que era el año pasado. Todavía no se qué hacer con ella, ni
si el camino que llevo es el correcto o el que más me conviene. Ha dado un giro
de 180 grados que ni me imaginaba iba a ocurrir. ¿Y todo de golpe? No. Ha sido
todo un cúmulo de pequeñas cosas que cuando suceden no sabes hacia donde te
llevan. Acabé la carrera y al poco encontré trabajo. No tiene que ver con mis
estudios ni se parece en nada a lo que yo me imaginaba que iba a ser mi primer
curro, pero me permitió emanciparme, comenzar a levantar el vuelo y dio lugar a
mis primeras vacaciones pagadas (no podéis imaginar la ilusión que me hicieron)…necesitaba
escapar, alejarme de todos, estar sola….y esto paradójicamente me llevó a dejar
mi estado de soltera que tan fervientemente defendía hacía solo unos meses. Por
otro lado, todos los que me rodean saben que tenía unas ganas locas de vivir en
Madrid. Increíble, pero cierto: Lo conseguí, y una vez aquí me ha faltado
tiempo para pedir el traslado al ver la oportunidad de moverme a otra ciudad, distanciándome
de unas personas para acercarme a otras.
Con todo esto no
quiero hacer un resumen de todo lo que me ha pasado, ya que si no tendría que
contar muchísimas más cosas. Solo quiero decir que por muchas ilusiones que tengamos,
por muchos planes que hagamos; nunca se sabe lo que en realidad nos va a
pasar, no sabemos las vueltas que vamos a dar ni en qué momento todo lo que
hay a nuestro alrededor va a cambiar de tal forma que nos va a hacer ver todo
con otros ojos. ¿Por qué nos empeñamos en que las cosas salgan según pensamos
que deberían ser? A veces, renunciar a tus ideas es lo mejor que te puede
suceder.
Comentarios
Publicar un comentario