Doblando esquinas
Es una mala costumbre, lo sé, pero nunca he podido evitarlo y, además, me gusta. Desde siempre, desde pequeño (creo que heredé la costumbre de mi madre), rara vez, uso marca páginas, me gusta doblar la esquina de la página en la que me quedo. Ahora con el kindle no puedo hacer eso, lo he intentado.. pero nada, es imposible. Y mira que me fastidia, con los años había desarrollado una buena técnica, Dobleces más grandes, más pequeños, en la parte de arriba, en la parte de abajo. Cada cosa tenía, y tiene, su significado.
Otra cosa interesante es releer un libro y ver las marcas mientras lees y, casi, recordar cómo te sentías la primera vez que lo leíste, ver si coinciden los momentos de pausa, si está vez has cogido un capítulo con más o menos ganas.
Lo mismo pasa si la historia es real y no está en un libro. Vas pasando por la historia y allí dónde quieres, o lo necesitas (aquí no pasa como con los libros, esta historia no para y la puedes retomar después), dejas una esquinita doblada. Y el doblez puede tener muchos significados, dejar más o menos marca. Un momento, una persona, una nueva amistad, una pérdida, todo son esquinas dobladas del libro, y nos ayudan a recordar.
La putada (o faena) es que esta historia sí puede releer pero siempre de igual manera a la primera vez. No es posible dejar otra marca una vez pasada la página, no es posible comparar si la primera vez doblaste en un sitio y la segunda, según el ánimo que tengas, vas a doblar en otra parte.
Hay que pasar páginas, es la única manera de seguir disfrutando, pero no hay que olvidar nunca dejar una marca allí dónde la historia lo pida, allí dónde queramos tener un recuerdo que releer una y otra y otra vez mientras la trama principal sigue su curso.
Otra cosa interesante es releer un libro y ver las marcas mientras lees y, casi, recordar cómo te sentías la primera vez que lo leíste, ver si coinciden los momentos de pausa, si está vez has cogido un capítulo con más o menos ganas.
Lo mismo pasa si la historia es real y no está en un libro. Vas pasando por la historia y allí dónde quieres, o lo necesitas (aquí no pasa como con los libros, esta historia no para y la puedes retomar después), dejas una esquinita doblada. Y el doblez puede tener muchos significados, dejar más o menos marca. Un momento, una persona, una nueva amistad, una pérdida, todo son esquinas dobladas del libro, y nos ayudan a recordar.
La putada (o faena) es que esta historia sí puede releer pero siempre de igual manera a la primera vez. No es posible dejar otra marca una vez pasada la página, no es posible comparar si la primera vez doblaste en un sitio y la segunda, según el ánimo que tengas, vas a doblar en otra parte.
Hay que pasar páginas, es la única manera de seguir disfrutando, pero no hay que olvidar nunca dejar una marca allí dónde la historia lo pida, allí dónde queramos tener un recuerdo que releer una y otra y otra vez mientras la trama principal sigue su curso.
Algún dia una de esas marcas te hara revivir aquel maravilloso momento que te aguardaba cuando doblabas una de esas esquinas :-)
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